El Pasillo

No tengo la menor idea de lo que esta pasando detrás de las puertas que están al fondo, atravesando aquel corredor oscuro, mal pintado, de color opaco, sin vida, seco y rústico, algo así como un mar enmugrecido…
Allí donde se escuchan los murmullos, las polémicas, las carcajadas al son de las risas, y no, si usted me lo pregunta, o es que talvez solo me esta fallando la memoria pero nunca escuche a alguien llorar, Mmmmm..., ahora que pongo énfasis en recordar, solo he escuchado un grito de enojo seguido de un balbuceo poco incoherente, y el azote de un puño sobre alguna superficie de lo cual claro me extraña, ya que las personas que se adentran al recóndito lugar de una manera pasiva y con una esencia mas frías que las manos de mi abuela cuando llega de pasear por el mar y al saludarme me agarra con sus manos los cachetes y trata de besarme en la mejilla…
Y salen... (aunque mis ojos no lo puedan creer y mis razón se rehúsa a aceptar) llenos de vida, como si les hubieran lavado el cerebro. En este día me dan ganas de explorar aquel sitio… pero he recordado que tengo suficientes tareas que realizar para el resto de la semana. Mientras que el otro día, no se si fueron mis nervios los que me traicionaron pero yo estoy seguro, si puede ser, que haya escuchado mi nombre del otro lado de las puertas de aquel lado del pasillo, pero no con tono de invitación si no de incredulidad, y me pregunto ¿que es lo que estarán contemplando a mis espaldas? ¿que planean hacerme? estoy intrigado también estoy asustado no me que da mas que refugiarme… ¿pero donde? no lo se… seguramente ya me tienen intervenido, talvez ya no tenga salvación y mi única salida será enfrentarme con lo que sea que este detrás de esas puertas demoníacas, de ese tal pasillo malévolo…
Mi figura temblorina que trata de atravesar por ese recóndito lugar, mientras que mis pasos poseidos por alguien mas se vuelven mas cortos y vulnerables queriendo ceder y renunciar a la tarea ya encaminada, mi sombra cada vez mas opaca y tenue, va desapareciendo mientras recorro el pasillo que no tiene luz del unico foco que se llega a distinguir me ha fallado aquel calido y vibrante amigo… mi temor se hace cada vez mayor mi corazón palpita sin descansar, mis ojos empiezan a gotear, mientras mi mente me dice que siga…¿es este un sufrimiento natural o puro masoquismo?…no lo se, pero llego, al fin, trato de abrir las puertas ¿lo lograre? ¿sobreviviré?...quizas nunca me habia enfrentado con algo de esta magnitud y mis pensamientos se revuelven con mis recuerdos y principios…
Giro la perilla y tras un fuerte y simple portazo mezclado con algo de incertidumbre y nostalgia y una pizca de miedo en mi mirada… mi cara se llena de asombro, mis ojos fijos en ese lugar nuevo pero no misterioso, ya todo tiene sentido, pienso, mientras mi cara refleja una sonrisa y mi espíritu y corazón descansan… he allí un lugar donde todos se reúnen, donde las personas cuentan sus vivencias chuscas de todos los días seguidas de risas y carcajadas, donde debaten claro por cual de las rosquillas es la mejor o si el café esta amargo o no, por aquel tipo que se enojo y golpeo la superficie de la mesa, por que le habían comido su sándwich que estaba en una bolsa con su nombre dentro del refrigerador, y por mis amigos de la oficina que me realizaron mi fiesta de cumpleaños sorpresa y que lo planearon aquí, en este lugar, en estas cuatro paredes, en esta cafetería del vigésimo séptimo piso del edificio donde trabajo como asistente de tele marketing y que recientemente me habían promovido desde otro piso a este lugar…




